Fallece el empresario José Luis Martín Berrocal tras una hemorragia cerebral

  • Polifacético hombre de negocios, empresario taurino y promotor de boxeo, ha fallecido en el hospital Virgen del Rocío de Sevilla

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El empresario José Luis Martín Berrocal ha fallecido esta mañana en el complejo hospitalario Virgen del Rocío tras sufrir una hemorragia cerebral, según han informado a Efe fuentes hospitalarias.

Martín Berrocal ingresó en este centro sobre las 02:00 de hoy "en situación crítica y en coma irreversible" tras haber sufrido un grave accidente cerebro-vascular y su muerte ha ocurrido poco después de las 10:00, ha añadido el portavoz hospitalario.

Polifacético hombre de negocios, empresario taurino y promotor de boxeo, José Luis Martín Berrocal había nacido en Madrid el 24 de noviembre de 1932.

Dueño junto a otros familiares de la empresa de transportes La Sepulvedana debutó en 1961 como empresario taurino de la plaza de San Sebastián de los Reyes (Madrid) y en 1980 asumió la gestión de la Monumental de Las Ventas de Madrid.

Posteriormente fue apoderado de toreros, empresario ganadero y también gestionó espectáculos de boxeo.

Fue presidente del club de fútbol Recreativo de Huelva desde 1962 hasta 1969 y durante su gestión se creó el trofeo Colombino y el equipo ascendió a Segunda División.

Tras aspirar a dirigir al Atlético de Madrid en la década de los ochenta, en enero de 2003 se convirtió en el nuevo propietario del Logroñés. Ese mismo año sufrió un infarto.

El 6 de julio de 2004 José Luis Martín Berrocal decidió abandonar el Logroñés e iniciar los trámites para su desaparición ante la imposibilidad de afrontar las deudas del equipo. El 10 de agosto la propiedad del club pasó al anterior dirigente, Julio Jiménez.

El 10 de enero de 2007 el juzgado de lo Penal número 2 de Jaén le condenó a dos años y medio de cárcel y al pago de una multa de 600.000 euros como autor de un delito continuado de falsedad en documento oficial y otro delito, también continuado, contra la Hacienda Pública.

La sentencia consideró probado que el empresario presentó certificados falsos de molturación de aceituna para la campaña 1996/1997, lo que le permitió cobrar de forma fraudulenta 381.000 euros en concepto de subvenciones comunitarias a la producción de aceite de oliva.

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