El Cabril recibe el 42% de los residuos de baja y media radioactividad del país

  • El almacén cordobés acogió 1.1750 bultos de los los 2.859 de las ocho centrales activas en 2016

Celdas para muy baja actividad, en el almacén de El Cabril, situado en la Sierra Albarrana (Córdoba). Celdas para muy baja actividad, en el almacén de El Cabril, situado en la Sierra Albarrana (Córdoba).

Celdas para muy baja actividad, en el almacén de El Cabril, situado en la Sierra Albarrana (Córdoba). / d. s.

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El almacén centralizado de El Cabril, ubicado en el término municipal de Hornachuelos (Córdoba), recibió durante 2016 un total de 1.175 bultos con residuos de baja y media actividad procedentes de la actividad de las centrales nucleares del país. Se trata del 42% de 2.859 los paquetes que se generaron en las ocho instalaciones activas el año pasado.

Así lo detalla el informe del Consejo Nacional de Seguridad Nuclear (CSN) sobre la actividad desarrollada en el pasado ejercicio. La central que más residuos trasladó a El Cabril fue Cofrentes (Valencia), con 327 bultos. A continuación se sumaron Ascó I y II (289), Vandellós II (175), Almaraz I y II (150), Trillo (142) y la ya clausurada Santa María de Garoña (92 bultos), hasta sumar un total de 1.175 envíos.

A 31 de diciembre de 2016, el número total de unidades de almacenamiento de baja y media actividad almacenados en las plataformas Norte y Sur de El Cabril era de 6.680, lo que supone el 74,4% de la capacidad total de la infraestructura de Sierra Albarrana. Por otra parte, el de unidades de almacenamiento de residuos de muy baja actividad era de 13.169, por lo que la capacidad disponible para este tipo de basuras es todavía de 81.602 metros cúbicos, mientras que sólo hay ocupados 10.081 metros cúbicos.

Durante el pasado ejercicio, la instalación gestionada por la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) se sometió a una decena de inspecciones en cumplimiento del programa de supervisión y control de la instalación. Estas inspecciones se centraron en los almacenamientos temporales de residuos, la formación y entrenamiento del personal, los simulacros de emergencia, el plan de seguridad física, la vigilancia de estructuras y el cierre de celdas, el control de efluentes o la aceptación de residuos. Fruto de estas inspecciones, se comunicó un apercibimiento derivado de un "conocimiento deficiente" por parte de los trabajadores de la salida de una zona a otra de la instalación de material residual radiactivo generado en la misma como material no impactado, según recoge el informe del CSN.

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