Un homenaje al hombre que la historia convirtió en leyenda

  • El festival presentó, en un documental, la vida de una de las estrellas del cine mundial, estrechamente ligado con la provincia, repasando varias de sus facetas

Cuando el cine deja de ser una pasión para convertirse en una forma de vida, los caminos se abren con destino a la leyenda, al mito. Algo así le ha pasado a él. El actor con sombrero de cow boy, un histórico del western. Almería quiso homenajear ayer, como parte de una de las actividades del festival de cortometrajes, a una de las personas que más alto ha llevado el nombre de la provincia. La relación de Eastwood con las tierras áridas de Tabernas comenzó hace tres décadas y la lleva aún guardada en su corazón, manifestando en varias ocasiones su deseo de volver. "Almería era pequeña e interesante, aunque me figuro que habrá crecido mucho". Con estas palabras el actor recordaba en una entrevista, su paso por tierras almerienses.

El documental proyectado ayer en el Museo de Almería, dirigido por Manuel Palacio y producido por Isabel Lapuerta y Canal Plus recorrió en aproximadamente media hora los trabajos de Clint Eastwood como director, un papel que ha desempeñado en 28 películas, algunas de ellas consideradas por los entendidos como auténticas obras maestras. Esta nueva faceta del actor sorprendió a muchos. Ahora se ha convertido en un referente que ya no deja a nadie indiferente. El mundo del cine le abría paso a la leyenda, dejando de lado el personaje histórico. Fue en el año 1955 cuando debutó como actor aunque como director la oportunidad no le llegó hasta 1971 con el thriller Escalofrío en la noche. Su gran momento vino acompañado por el reconocimiento del gran público poniendo de su lado a expertos, a grandes personalidades del mundo de la cultura y de la imagen, en el año 1992 cuando, ya entrado en los 60 años recibió por la película Sin perdón dos Óscar de la Academia. Nadie duda en estos momentos de que el intérprete despegó con estas estatuíllas a un nuevo mundo, un horizonte abierto a aquellos que son capaces de unir el talento con un factor diferencial. Lejos de ser uno de los trabajos cumbre en su prolífica carrera, Sin Perdón le aupó a lo que sería una obra de reconocimiento a nivel internacional. Su tesón y su personal forma de narrativa, en la que se podía ver el sello personal Eastwood, le hicieron volver a la gloria con la película Million Dolar Baby,con la que recogió de nuevo dos Óscar.

Almería no podía dejar de lado en este festival al galán que sonrió, en Madison, a Meryl Streep.

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