Pedro Almodóvar, el lado menos conocido del director

  • El Museo de Almería acogió ayer un documental dirigido por Jorge Ortiz de Landázuri quien lo explicó minutos antes de que comenzara la proyección

Morir en la misma casa en la que se nace es un deseo que muchas personas tienen cuando el momento está llegando. Es lo que le sucedió al padre de Pedro Almodóvar y eso lo quiso plasmar el director en una escena representada por la actriz Marisa Paredes en la película Tacones lejanos. La figura de la madre del cineasta siempre ha estado presente en sus películas, pero las referencias de su progenitor están enmascaradas en otras situaciones cinematográficas.

Algunos de los sentimientos y datos más ignorados del reconocido director ven la luz en el documental El Almodóvar que nadie conoce, de Jorge Ortiz de Landázuri, que se enmarca dentro de la programación de Canal +: Tras la pista del cine, y se mostró ayer por la tarde en el Museo de Almería. El encargado de realizar la entrevista es Juan José Millás.

El documental tiene un escenario, el despacho de Pedro Almodóvar en su productora cinematográfica El Deseo.

La soledad es un sentimiento que ha marcado de forma determinante al cineasta manchego. La dificultad para salir a la calle acompañado o para asistir al cine puede ser una situación complicada para el director.

El tiempo ha pasado en detrimento de Almodóvar. Según afirma el director: "He perdido la capacidad de ver con humor mi propia vida".

El director, expresa, que ha perdido el contacto con la realidad y que la busca para completar la ficción.

Desde pequeño, el director manchego destacó sobre los demás niños. Con tan sólo ocho años, se encargaba de enseñar a leer y escribir a jóvenes de 20.

Almodóvar entró en el seminario y su creencia agnóstica provocó que le diera a Dios una oportunidad de un año para que se manifestara, pero según el cineasta, no lo hizo. Sus recuerdos del colegio son los que le inspiraron para el largometraje La mala educación.

El camino hacía su sueño, el cine, fue complicado por la oposición de sus padres. Su persuasivo deseo por convertirse en director llegó después de superar unas oposiciones y la carrera de Magisterio.

La figura femenina es una constante en la vida y filmografía del director. El acercamiento a la mujer se debía a que éstas parecían más amables y siempre se encontraban en las casas.

Su madre, que fallece con 82 años, fue el pilar de su vida y su carrera. Participó en algunas de sus películas como Kika y se hizo íntima de actrices como Carmen Maura, con la que hablaba mucho. El deseo que tenía su madre cuando falleciera es ir descalza para entrar ligera al sitio donde estaba predestinada. Siempre ha intentado representar la naturalidad con que sus paisanos se codean con la propia muerte.

El documental se realiza antes del estreno de la película Volver, protagonizada por Penélope Cruz. Así, destaca la interpretación de Blanca Portillo, que la define como "la vecina por antonomasia".

Esta es la primera vez del programa, Canal +: Tras la pista del cine, en esta edición del Festival, que el propio director del documental explica algunas de las claves del rodaje del reportaje que se proyecta en el Museo de Almería.

Jorge Ortiz de Landázuri explicó el duro trabajo para realizar el documental: "La entrevista duró tres horas seguidas y el equipo de producción de Volver paró su trabajo para escuchar al director internacional".

El realizador del documental detalla algunas de las situaciones que se vivieron para el rodaje, pero que al final no se incluyeron en el reportaje final: "Fuimos a grabar a Calzada de Calatrava, a la casa de su madre, su hermana nos invitó a rosquillas, pero esa parte no la introdujimos en el documental porque la entrevista tenía la fuerza suficiente".

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