Juventud desafiante, sociedad y muerte en la sesión más oriental

  • El Teatro Cervantes acogió durante 89 minutos cinco cortometrajes que buscaron la provocación en el espectador y la muestra de algunos rasgos de la sociedad

"un segundo para equivocarse, una vida para pagar" es una expresión de la película 15, de Royston Tan, que representa perfectamente la sesión de cortometrajes que se vivió ayer por la tarde en el Teatro Cervantes en Mundo XXI: Oriente Extremo. La muerte, la cierta inexpresividad en los rostros y la provocación al espectador son los rasgos esenciales que eclipsaron al público.

De esta forma, se proyectaron cinco cortometrajes: On a wednesday night in Tokyo, de Jan Verbeek (Alemania-Japón); 15, de Royston Tan (Singapur); Skinning, de Liza Wong (Hong Kong-China); The freaking family, de Park Soo-Young (República de Corea); y Ba yue shi wu, de Xuan Jiang (China). La duración de la sesión fue de 85 minutos.

El reflejo de la superpoblación y la sociedad nipona se muestran en el primer cortometraje que se proyectó On a Wednesday night in Tokyo.

Un sólo plano de las puertas del metro de la capital de Japón a la espera de que la gente vaya entrando en el transporte público y no quede ni un espacio para partir el viaje hacia sus destinos son los cinco minutos del cortometraje.

Skinning, visto en el Festival de Clermont-Ferrand, narra la historia de un anciano que se gana la vida despellejando pájaros vivos y vendiéndolos en la calle.

The freaking family cuenta la amenaza nuclear que sufre una familia, siempre con una gran dosis de comicidad oriental. La sesión se convirtió en una mezcla de distintas visiones de una sociedad que busca lo diferente en su cine.

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