Cortos entre la realidad cotidiana y la fantasía

  • La primera jornada de la sección nacional reúne 'comprimidos' de corte realista, de magia y de inocencia a través de la ficción convencional y de la animación

En la base de la ficción breve, sea cual sea el formato o el lenguaje que emplee, como el cinematográfico, se ahonda en profundas cuestiones a través del más mínimo detalle.

En la primera exhibición de vídeos de la sección nacional se ha puesto de manifiesto esa capacidad de utilizar la simple anécdota -una comida familiar, una reunión de amigos o la espera en el hospital para una prueba médica- para extraer reflexiones acerca de problemas actuales como los ligados a las relaciones de pareja, los sueños obstaculizados por la realidad o las dificultades laborales de los jóvenes en la sociedad actual.

En ese sentido, cortometrajes como La cuenta, con dirección de Pablo Sola, presente en la proyección de ayer tarde, surge de una idea de Sola y Juanma Martínez en la que el mero hecho de pagar la cuenta de un bar da como resultado un breve musical con tintes flamencos y pop en cuyo trasfondo están los problemas para llegar a fin de mes o encontrar un trabajo en estos momentos. Su peculiar estilo ya fue galardonado con el Premio del Público en la última edición del Certamen de Cortos Online 'Cantabria Visual'.

De igual modo, toma ese mismo punto de partida Encadena, de Javier Colsa, aunque con tintes más melodramáticos, para narrar la construcción de un proyecto cuando se comparte a través de las palabras pero que cae en la inacción, y en la consecuente frustración del soñador, cuando se estrella contra la realidad cotidiana. Este corto ha recibido hasta el momento el Primer Premio del Certamen de Cortometrajes de Chamartín y el Premio Noray del Jurado en la Muestra Sotocine de Cantabria.

El último de los cortos proyectados ayer, Relájese, dirigido por Francisco Javier Rubio, se encuadra también en vivencias tan prosaicas como la espera para una prueba médica en un hospital, a partir de la cual, y a causa de la tensión del momento, surge una discusión de pareja que revela todos los miedos y conflictos personales de ambos.

Entre estas proyecciones, se colaron también los dos cortos de animación, de los cuatro que concurren en el certamen, que se exhibieron el lunes, y una pieza de un solo minuto, Usted está aquí, del sevillano José García Arista, un 'comprimido' peculiar que roza el género fantástico.

Como inauguración del apartado de cortos con denominación española -y entre los que sobresalieron los de sello madrileño- las cintas de animación han abordado el mundo de la infancia, de la visión de los niños del mundo propio y ajeno, que fueron destacados por algunos de los asistentes.

El primer cortometraje fue el tierno Cuento de la C, de Carlos Navarro, elaborado especialmente para los niños con una aproximación a su universo que recoge la capacidad de asombro e indagación de los más pequeños con una delicadeza inusitada.

De propósito distinto fue, sin duda, Villa Olvidada, con dirección de Elena Nájar y Miguel López, un cuento casi trágico sobre el aislamiento y el rechazo social que remonta con un final esperanzador y que tiene en común con el primero de los proyectados la intensa mirada de las criaturas que los protagonizan.

Asimismo, en Adeus Edrada? Rubén Riós retoma el legendario tema de la Santa Compaña para ponerlo al servicio de las creencias infantiles y conectar al niño protagonista con la transmisión de las narraciones más ancestrales. El trabajo de Riós vino avalado por los premios al Mejor Cortometraje en los certámenes Mestre Mateo y de Torrelavega.

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