El Certamen Internacional celebra su sesión más rompedora

  • La temática de la innovación centró la atención del público asistente al Teatro Cervantes

Películas que hacen pensar al que las ve, que consiguen que se cuestionen lo que se está presenciando. Los directores, a veces, no lo ponen fácil y quieren que las personas que deciden ver sus obras realicen un esfuerzo mental, de intentar comprender el concepto de lo que quieren expresar. En otras ocasiones, el espectador es el que tiene que crear la historia. Esto ocurrió en la segunda sesión del Certamen Internacional que se celebró ayer por la tarde donde el tema central fue la innovación.

El director de Almería en corto, Óscar de Julián, destacó que de la sesión de innovación salieron los dos ganadores de la edición del año pasado.

Esta sesión comenzó con un cortometraje de estilo más tradicional que sus sucesores. Se trataba de Hakim, de Ismail Sahin (Alemania). Después le sucedieron Frequenz Morphogenese, de Onni Pohl (Alemania); El camino de Ana, de Richard Vázquez (España); Plot Point, de Nicolas Provost (Bélgica); Rojo Red, de Juan Manuel Betancourt (Colombia); y Buen viaje, de Guillermo Rocamora y Javier Palleiro (Uruguay).

Esta segunda sesión de 69 minutos se destacó por su impacto visual y por despertar los sentidos de distintas formas. Algunos de los cortos que se proyectaron también tocaron la fibra sensible como El camino de Ana.

Ya por la noche, la tercera sesión llegaba con el estreno de una nueva nacionalidad, Australia. Así, se mostraron No se preocupe, de Eva Ungria Lupiani (España); Jerrycan, de Julius Avery (Australia); Le festival, de Bernard Nauer (Francia); El tiempo prestado, de David González (España); y Tony Zoreil, de Valentin Potier (Francia). El Certamen concluye hoy en el Teatro Cervantes a las 21:00 horas.

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